E-PORTFOLIO

 UNA MIRADA TRANSFORMADORA: Tecnología, Educación Infantil y Aprendizaje Crítico

    Durante este cuatrimestre, me sumergí en una experiencia formativa inesperadamente transformadora: la asignatura sobre tecnologías aplicadas a la educación infantil. Al principio, me costaba entender su papel dentro del grado, pero con el tiempo fue revelándose como un espacio clave para repensar mi rol como futura docente en un mundo atravesado por lo digital.

    Todo comenzó con la creación de un blog, que funcionó como un cuaderno de viaje donde fuimos volcando reflexiones, ideas y procesos. A partir de ahí, nos adentramos en propuestas muy diversas, todas diseñadas para estimular nuestra mirada crítica sobre el uso de la tecnología en la escuela.

    Uno de los primeros encuentros significativos fue el taller del grupo Ikertze Taldea. Aunque no se enfocaba directamente en lo tecnológico, nos invitó a conectar con nuestras emociones a través de dinámicas creativas. El artefacto final, más íntimo que técnico, se convirtió en una pieza que hablaba desde lo personal, y nos mostró cómo el proceso creativo puede ser un camino para el autoconocimiento.

    También exploramos herramientas como Microsoft 365, que si bien ya conocía, aprendí a valorar desde otra perspectiva: como una plataforma que facilita la colaboración y la organización en entornos educativos. Aunque no fue protagonista durante el curso, su potencial quedó claro.

    Otro eje relevante fue el proyecto Balearen Bidea, estructurado en tres entregables que nos guiaron desde la teoría hasta la experiencia vivencial. La caminata por Orio, observando el entorno y vinculando contenido curricular con el paisaje real, nos permitió entender cómo la naturaleza y la tecnología pueden entrelazarse en propuestas pedagógicas significativas.

    A medida que avanzábamos, fuimos abordando preguntas más complejas. El video ¿La tecnología es neutral? nos desafió a pensar en el trasfondo ideológico de las herramientas digitales, y más tarde, el documental ¿Por qué me vigilan, si no soy nadie? de Marta Peirano nos confrontó con los riesgos de la vigilancia digital. A partir de estas reflexiones, identificamos nuestras "escenas temidas", relacionadas con la exposición, el control de datos y la pérdida de privacidad, aspectos críticos al trabajar con infancia en entornos digitales.

    Uno de los momentos más significativos fue la reflexión en torno a DILAN, un trabajo centrado en la diversidad dentro del aula. Esta instancia nos permitió reconocer cómo las diferencias —culturales, familiares, lingüísticas o de capacidades— enriquecen el proceso educativo, y nos desafían como docentes a generar espacios inclusivos, respetuosos y atentos a cada realidad.

    Como parte de este recorrido, desarrollamos una actividad simbólica para enfrentar nuestras escenas temidas: una representación en forma de graffiti. Esta expresión gráfica fue una manera creativa de visibilizar nuestros miedos y resignificarlos.

    También construimos nuestra propia mochila digital, una selección personalizada de recursos y herramientas que consideramos valiosas para nuestra futura práctica docente. Esta curaduría nos ayudó a pensar en cómo queremos enseñar, y con qué medios.

    Las siguientes actividades fueron especialmente innovadoras. En el Entregable 5, elaboramos una historia cooperativa sobre la diversidad, narrada con imágenes generadas por inteligencia artificial y nuestras voces. Fue una manera sensible y colaborativa de abordar un tema complejo, desde una mirada pedagógica y artística. Luego, en el Entregable 6, realizamos un videoclip que simbolizaba el proceso de formación hacia la docencia: una experiencia divertida, emotiva y significativa.

    A medida que nos adentrábamos en la narrativa digital, construimos primero un esquema base  y luego dimos forma a una pieza audiovisual final, en la que representamos situaciones reales del aula con la diversidad como eje. Este proceso nos permitió integrar conocimientos, emociones y creatividad de forma coherente y comprometida.

    También asistimos a una charla sobre inteligencia artificial, que nos abrió los ojos sobre los desafíos y posibilidades que plantea esta tecnología en el ámbito educativo. Reflexionamos sobre cómo puede transformar nuestras prácticas, pero también sobre la necesidad de mantener una postura ética y crítica ante su uso.

    Para cerrar este recorrido, desarrollé este e-portafolio, como una forma de reunir, revisar y dar sentido a todo lo vivido. Finalmente, completamos el curso con la entrega del proyecto DILAN, donde cristalizamos nuestras reflexiones y aprendizajes en torno a la diversidad.

Conclusión

    Más que una asignatura sobre herramientas digitales, este curso fue un espacio de transformación: un laboratorio de pensamiento crítico, creatividad, autoconocimiento y colaboración. Me ayudó a redefinir mi mirada sobre la tecnología, no como fin, sino como medio para construir experiencias educativas con sentido. Salgo de esta experiencia con más preguntas que respuestas, pero también con más convicción sobre el tipo de maestra que quiero ser: una que escuche, que reflexione, y que utilice la tecnología de forma ética, inclusiva y significativa.


  Autoevaluación Final – Tecnologías Aplicadas a la Educación Infantil

    Este cuatrimestre ha sido una experiencia formativa muy valiosa. Desde el inicio, he estado presente en todas las clases, talleres y charlas, participando activamente y asumiendo con compromiso cada propuesta. A lo largo del curso, he desarrollado una mayor conciencia sobre el papel que pueden tener las tecnologías en la educación infantil, no solo como herramientas, sino como medios para fomentar la inclusión, la creatividad, el pensamiento crítico y la construcción de experiencias significativas.

    Uno de los principales logros ha sido crear un blog desde cero, lo que me permitió no solo adquirir habilidades técnicas, sino también reflexionar y dar seguimiento a todo mi proceso de aprendizaje. Además, actividades como el proyecto Balearen Bidea, el análisis del documental ¿La tecnología es neutral?, y los trabajos colaborativos como DILAN, me ayudaron a vincular la tecnología con temas profundos como la diversidad, la ética, y el rol del entorno en la enseñanza.

    En el trabajo modular con mi grupo ENDIBIAK, abordamos la diversidad familiar mediante una narrativa digital construida de forma colectiva. Este proyecto me permitió integrar distintas perspectivas, mejorar mi capacidad de trabajo en equipo y aplicar lo aprendido en un formato creativo y pedagógico.

    También destaco la construcción de nuestra "mochila digital", un recurso práctico que me servirá en el futuro, así como las actividades donde exploramos nuestras "escenas temidas" vinculadas al uso de tecnología, lo que fomentó una reflexión más personal sobre nuestros miedos, límites y posibilidades como docentes.

    Todo esto me ha permitido crecer no solo en competencias digitales, sino también en conciencia pedagógica, pensamiento crítico y sensibilidad hacia los desafíos del contexto educativo actual.

Nota Final: 9/10

    Considero que un 9 refleja adecuadamente mi compromiso, participación activa, responsabilidad en las entregas y calidad del trabajo realizado. Me reconozco en un proceso de aprendizaje constante, y dejo ese margen como motivación para seguir creciendo y mejorando como futura maestra.



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